El idioma que necesitas empieza en tu día a día.

Elegir una situación concreta
En lugar de intentar aprender todo de una vez, puedes empezar por una conversación que te resulte útil: presentarte, comprar un billete o explicar tu experiencia laboral. Escribe qué te gustaría decir y qué preguntas podrías recibir.
Preparar frases propias
Un pequeño cuaderno puede reunir expresiones que tengan sentido para ti. Añade una frase para pedir que repitan, otra para decir que necesitas más tiempo y una para comprobar que has entendido. Practícalas en voz alta y cambia los detalles para que no dependas de un único ejemplo.
Practicar con otra persona
Podéis intercambiar los papeles y repetir la conversación con alguna variación. Acordad primero cómo queréis recibir las correcciones. Conviene dejar terminar la idea y elegir después un aspecto que mejorar. La intención es que la persona consiga hacerse entender y pueda seguir participando.
Reconocer lo aprendido
Después de practicar, anota qué has conseguido comunicar y qué te gustaría preparar para la próxima vez. En FORMABLA nos interesa un aprendizaje conectado con la vida diaria y con las necesidades de cada persona, tal como recogen nuestros fines de integración lingüística y social.